Reflexión
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Hablar sin prisa

Unai Azkunaga Unai Azkunaga
  • Mar 31, 2026

magzin magzin

“No hay cosa más bonita que te rompan tus sesgos”.

Escuché ayer esta frase en un podcast y se me quedó dando vueltas en la cabeza. No porque no la entendiera, sino porque, en realidad, me llevó a algo en lo que pienso muchas veces.

En esas conversaciones profundas que de vez en cuando aparecen casi sin darte cuenta. Una sobremesa que se alarga más de lo previsto. Una noche de verano en la que empiezas hablando de cualquier tontería y acabas siempre «salvando el mundo»… aunque al día siguiente todo siga exactamente igual. O simplemente un momento cualquiera en el que alguien dice algo que te hace pensar más de la cuenta.

Siento que esas conversaciones están muy infravaloradas.

Son momentos en los que te pones a hablar sin prisa, sin una intención, sin necesidad de tener la razón. Es entonces cuando sin darte cuenta, entras en una conversación profunda en la que empiezas a escuchar de verdad a la otra persona.

Y de repente sin buscarlo, como decía la frase del comienzo, «alguien te rompe tus sesgos». Te desmonta un argumento, o te deja con la sensación de que igual no estabas tan en lo cierto como pensabas. Y aunque la reacción inicial muchas veces es no admitirlo o defender tu postura —porque a nadie le gusta sentir que estaba equivocado—, cuando consigues quedarte en esa incomodidad, te abres, y pasa algo que no ocurre en otro tipo de conversaciones.

No es fácil escuchar

A mí me pasa mucho. Me cuesta dar la razón, soy bastante cabezón. Sobre todo con mis padres. Me cuesta cambiar de postura cuando ya tengo una idea clara. Y aunque no siempre me sale, cada vez intento hacerlo más. Precisamente por eso, este tipo de conversaciones me cuestan… pero también son las que más me aportan.

Entro en una conversación convencido de lo que pienso… y salgo con más dudas que certezas. Y aunque en el momento me pueda molestar o me haga sentir incómodo, con el tiempo acabo agradeciendo mucho haber tenido esas conversaciones. De ahí viene la frase con la que empezaba la entrada «no hay cosa más bonita que te rompan tus sesgos».

Hoy en día vivimos en un mundo de conversaciones rápidas, contenido rápido (Tiktok, Reels, x2.0…). Quizá por eso cada vez cuesta más encontrar este tipo de conversaciones, todo va demasiado deprisa como para detenerse en momentos incomodos. Momentos de aceptar que no tienes la razón.

Y sin embargo pienso que es justo ahí donde mas se aprende y se crece personalmente. Igual la próxima vez que aparezca una de esas conversaciones…

merece la pena quedarse un rato más.

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